El Otro Chico – Hailey Abbott

El Otro Chico

Hailey Abbott

Título Original: The Other Boy

(Traducción amateur – Traducción no oficial)

SINOPSIS

Brian es súper lindo y guapo, sale con mis amigos, va a mi escuela secundaria y ¡es mi novio!

David dice que soy una princesa mimada, odia a mis amigos, tiene unos ojos azules increíbles.

Me cocina cenas magnificas, aunque es molesto, ¡es definitivamente irresistibles!

El verano para Maddy Sinclaire, comienza como muchas fiestas y sumergirse en la piscina. Hasta que la encuentran haciendo una fiesta, junto a la playa sin permiso.

Como castigo, sus padres la envían al valle de Napa, donde pasará su tiempo libre trabajando en el viñedo de la familia. Incluso con su novio, Brian, a kilómetros de distancia, Maddy está a punto de descubrir que la viña es un lugar muy romántico. Es inmensa, soleada, mágica… y hay otro niño a la espera de robar su corazón…

CAPÍTULO 1

Con el ritmo de una canción de Gwen Stefani golpeando en sus orejas, Madeline Sinclaire recogió su largo cabello rubio y se metió en el jacuzzi de sus padres. Del agua que burbujeaba, se levanto un vapor momentáneamente que oscureció las caras de sus amigos. Ella respiró hondo y facilitó la bajada. De repente, algo le agarró el pie bajo el agua.

«¡Brian!» Maddy gritó.

La elegante y mojada cabeza de su novio apareció junto a ella, y todo el mundo se puso a reír.

-«¿Qué…? ¿Te asuste?» preguntó Brian Kilburn, mostrando con la comisura de sus labios, una sonrisa sexy en su boca. Después de salir con él durante casi un año, Maddy todavía pensaba que era el chico más lindo que alguna vez había visto. Los ojos azules dormilones de Brian, siempre podían fundir su enojo.

-«Sí», «¡lo hiciste, idiota!» Maddy dijo en broma. Ella le dio un puñetazo en su bien torneado brazo.

«No lo golpees tanto», gritó Morgan Gainsley desde el otro lado de la piscina caliente de hidromasaje. «Él es el único que queda y sabe cómo destapar un barril-Dave que se ha apretado. «Ella apuntó señalando la oscuridad que se extiende detrás del sillón, apenas visible a través de la noche de San Francisco.

-«¿Cómo es eso posible?» Maddy rió, juntó con su mejor amiga. «¡La fiesta apenas comienza!»

-«Ella no va a hacerme daño,» Brian gruñó. «No antes de que yo… «luego, se puso de pie en el agua, y agarró a Maddy, la inclinó sobre su espalda en sus brazos. -«Ey!» Ella se rió, esperando no mostrar su cuerpo al resto de la bañera de hidromasaje. la parte superior de su bikini D & G no tenía mucha gimnasia en ellos. Brian se fue a su cuello como un vampiro. Empezó a recorrer hacia abajo con su boca, pero Maddy lucho estirándose en posición vertical y lo empujo lejos.

-«Está bien, bola caliente (hornball). Guarda eso para más tarde», dijo con una sonrisa.

A regañadientes, Brian la soltó y se sentó de nuevo.

Maddy se acomodó tranquilamente en el agua caliente, con el fuerte brazo de Brian sobre sus hombros. La luz se colaba por el abierto tejado, de las puertas francesas detrás de ella. El resplandor llegó al borde del césped de los cuidados jardines. La mayoría de alumnos de segundo ciclo del Richmond Country Day, con vasos plásticos de Miller High Life en la mano, se encontraban en sala de Maddy, donde los muebles de cuero, habían sido empujados contra la pared, para hacer una pista de baile en la terraza, las parejas que fueron, se acariciaban en los sillones, con botellas de cerveza esparcidas en el suelo junto a ellas.

Rob Davis había iniciado un juego de fútbol, frente a los borrachos en el césped. «aterrizaje» «(Touchdown)» Un enorme y peludo tipo gritó, mientras agarraba el balón y aterrizaba de cabeza en los arbustos, al otro lado del patio.

Maddy sonrió. Su primera fiesta oficial de verano en casa, llevaba sólo una hora de inicio, y ya sabía que iba ser una gran noche. De hecho, iba a ser un gran verano, tal vez el mejor de todos.

La otra mejor amiga de Maddy, Kirsten Owens, se deslizó hasta estar junto a ella. -«Entonces… ¿Cuando se van tus padres?» preguntó Kirsten, apoyando los codos sobre el borde de la bañera detrás de ella, luciendo su elegante y atlética figura en su Speedo azul marino.

Maddy se rió. A pesar de que la idea de Kirsten sobre un sábado relajante, fuera correr diez millas, Maddy todavía encontraba gracioso, que insistiera en llevar traje de una pieza a una fiesta llena de bikinis y chicos. -«Esta tarde, finalmente,» Maddy respondió.

-«Deben de estar llegando a Napa en cualquier momento»

-«No puedo creer, que tengas la casa para ti sola, ¡dos meses enteros! «Morgan chilló, salpicando a todos en el jacuzzi, para luego unirse a otras dos niñas.

-«¿en realidad? Ya lo sé,» Maddy estuvo de acuerdo. «Saben, al principio, trataron de decirme que tenía que ayudar a reparar, su pequeña crisis de mediana edad, quiero decir, una viña.

Pero no pudieron resistirse a mis poderes de persuasión»

-«Y a tu A, en el examen AP de Inglés, cerebrito» Bromeó Brian.

Le dio un empujón a Brian.

-«Tráeme otra cerveza,» ella le ordenó juguetonamente, admirando los músculos de su espalda, cuando salió de la bañera caliente y se sacudió el agua de su oscuro cabello. Una línea delgada se mostró bajo la cintura de sus holgados pantalones marinos. Ella lanzó un suspiro de placer, al pensar en ella y Brian en su enorme y vacía casa, juntos, todo el verano.

-«Chicas, ¡nos vamos a divertir mucho!» ella declaró, estirando sus largas piernas y mirando los dedos de sus pies en el agua burbujeante, junto a sus dos mejores amigas que la rodeaban a ambos lados. -«Primero que todo, finalmente llegamos a hacer la fiesta, que hemos estado planeando desde los finales. para el resto del verano, vamos a ir de compras a Noe valley, y todas las tardes a la playa»

-«¡Fiestas en tu casa, cada fin de semana!» Morgan termino la frase por ella, lanzando un chorro de vapor de agua hacia cada una de las niñas. -«tienes la mejor fiesta de todo San Francisco, en tu casa Maddy «.

-«No hay duda», dijo Kirsten, mirando a través de la piscina ingeniosamente iluminada, con vista a la bahía. Detrás de ellos la enorme casa de seis dormitorios con estilo español, en la cual sonaba El último álbum de Rihanna.

Maddy sonrió estando de acuerdo. Todo el mundo tenía lo que querían: Mamá y papá estaban viviendo su sueño hecho realidad en Napa, y ella estaba experimentando, la dulce independencia aquí en la ciudad.

-«probablemente debería mezclarme un poco, chicos», ella dijo a todo el mundo. «Yo soy la dueña de casa, después de todo.»

Brian entró salpicado de nuevo en la bañera junto a ella sólo a tiempo, para tomar sus últimas palabras. -«No vayas demasiado lejos», dijo, haciendo un guiño de manera significativa. Maddy se rió de él y se arrastró a la cubierta, a sabiendas de que estaba disfrutando observar como el agua corría por su figura esbelta y bronceada.

-«Si destapas ese nuevo barril, podría haber un regalo especial para ti más tarde «, dijo con coquetería.

Él le sonrió. «¡Espera, quiero mi tratamiento especial ahora!» Se agarró de ella, pero lo esquivó con su mano, y se cubrió con un pareo de seda alrededor de sus caderas, deslizando una camisa de gasa y lino en la parte superior.

Mientras Maddy se dirigía hacia el vestíbulo, vio al mejor amigo de Brian empujar a través de la puerta de roble.

-«¡Mad… eline!» gritó Chad, aplastándola con un abrazo de oso. La sala estaba llena de chicos grandes y musculosos, pasados con mucha cerveza. Dos rubias delgadas aparecieron detrás de ellos, cada una agitando una botella de vodka. Maddy sacudió la cabeza, eran dos de las niñas más ricas en toda la escuela, Taylor y Sunny

Ciertamente se las arreglaron para parecer muy baratas.

«¡Hemos traído un Grey Goose!» dijo Sunny.

-«¡Tu casa es tan impresionante, Maddy!» chilló Taylor.

-«Gracias», dijo Maddy. «¿Por qué no dejan el vodka en la cocina?»

-«Oh, Dios mío ¿Es ese Scott Winters?» chilló Sunny, En respuesta, mirando fijamente en la sala. «¿Es el que juega para la UCLA?» Ella y Taylor empujaron fuerte a Maddy, casi botándola.

En el transcurso de una hora, su casa estaba llena de cada persona que conocía, y un grupo que no conocía. Maddy, se sentía como la reina del verano. Cuando miró a su alrededor de nuevo, Morgan y Kirsten debatían dramáticamente algo con Taylor. Sunny, se estaba besuqueando con un chico de la Catedral Prep.

Alguien había puesto a los Ying Yang Twins, y las parejas estaban en el salón haciéndolo en los sofás. Rob Davis rompió un Jarrón Lalique, y Maddy, estaba bebiendo vodka tonics demasiado rápido.

Necesitaba un respiro. Así que ella caminó de regreso por la terraza, ahora abandonada, tratando de no tropezar con demasiadas cosas.

-Mmm… Murmuró, colapsando en un sillón. Cerró los ojos y dejó que los golpes de música detrás de ella, dejaran volar su mente. Podía sentir a alguien de pie cerca de ella.

-«He venido a cobrar mi favor especial, Señora de la casa,» Brian susurró, mientras se deslizaba al lado de su silla.

Maddy sonrió y le rodeó sus brazos alrededor de su cuello.

Tiró de ella, encima de él.

-«Estoy muy contento de que tus padres se hayan ido.»

-«Yo también.» Amaba la sensación de su cuerpo presionado contra el suyo. Ella había entrelazados los dedos en el ondulado cabello, por la parte posterior de su cabeza y lo besó suavemente. Su cuerpo se tensó y se disparó la excitación a través de ella.

-Mmm. Brian estaba tan delicioso. Sus labios siempre sabían a canela.

Lo envolvió con sus brazos y se dio vuelta, llevándola con él. Ahora él estaba en la cima, mirándola desde arriba.

-«Va a ser un gran verano, Madeline Sinclaire, «dijo en voz baja mientras apretaba sus caderas contra las de ella. Cerró los ojos y la besó de nuevo, esta vez despidiendo sus labios con la lengua.

-Yo no podía estar más de acuerdo, pensó. Recorriendo con sus manos de arriba a bajo, la espalda desnuda bajo su camiseta, mientras el le levantaba a ella un poco la camisa. Se estremeció al sentir la tela cepillando su piel.

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